ASNO » Conoce la forma de reproducción de este animal placentario

Advertisement

El asno es un vivíparo placentario, pues se desarrolla en el útero de la hembra, la cual forma una placenta cuya función es enviar los alimentos al embrión y transmitir oxígeno hasta el día del parto, naciendo totalmente formado y vivo. Este mamífero alcanza su madurez sexual a partir de los dos años y tiene un proceso de reproducción muy interesante.

Advertisement

Características del asno

Este animal vivíparo proviene de la familia de los équidos y clasifica en el orden de los perisodáctilos. Posee un pelaje denso en algunas áreas del cuerpo que se aproximan a los ojos y el morro.

La tonalidad de la especie es gris ceniza, pero también existen otros ejemplares de color negro, blanco, pardo y castaño. Carecen de dedos que a su vez son sustituidos por pesuñas, típico rasgo de los ungulados.

En cuanto al lomo tiene franjas oscuras que, según los expertos, adquieren una forma de cruz. Su tamaño va desde los 0,9 a 1,73 metros, dependiendo de la raza.

Las orejas suelen ser bastantes grandes. Por otra parte, el sistema digestivo lo ayuda almacenar agua de los alimentos que consume.

Es un individuo útil para labores de carga, ya que es fácil de domesticar. El olfato y la vista son los sentidos más desarrollados que hasta ahora tiene.

Reproducción del asno

Para empezar podemos decir que este vivíparo placentario se reproduce a partir de los dos años, edad en la que comienza a emitir señales de cortejo para buscar pareja.

La copulación se da en cualquier época del año, sin embargo, ocurre con mayor frecuencia en primavera. La hembra cuando está en celo muestra un comportamiento más afectuoso hacia el macho.

Entre tanto, la burra mantiene su cabeza baja, al igual que las orejas. Enseña sus dientes abriendo y cerrando la boca, produciendo sonidos fuertes para llamar la atención.

Normalmente el celo dura de dos a siete días, aunque los especialistas explican que si no ocurre una fecundación, ella vuelve a pasar por el proceso luego de dos a tres semanas.

Debemos aclarar que el asno es pariente cercano del caballo y algunos de sus rasgos son similares a este último. En este sentido, la yegua suele cruzarse con el burro (como también es conocido). De la unión de estas dos especies nace el híbrido, una mula que es incapaz de reproducir.

Período de gestación y nacimiento

De doce a catorce meses es el período de gestación de la burra. En el parto nace una sola cría, muy rara vez ocurre el nacimiento de dos.

La hembra empieza a dar a luz tras romper la primera bolsa de agua que sale de su vulva. Después de este paso, llega la segunda en la que se encuentra el líquido amniótico.

En ese momento, la burra se echa en el piso y luego de unos minutos comienza a nacer la criatura, que exhibe en primer lugar, las patas delanteras.

La madre se encarga de empujar con fuerza, mientras sale la cabeza del pequeño. Después de manera espontánea aparece el resto del cuerpo.

El cordón umbilical se rompe automáticamente y la placenta abandona el cuerpo de la madre, transcurrido unos minutos del nacimiento. Finalmente entre seis a nueve meses ella lo amamantará.

Hábitat y alimentación

El hábitat natural del asno corresponde a zonas próximas a los desiertos, específicamente en Sudáfrica y el continente europeoasiático. Sin embargo, este animal vivíparo desde hace muchos años acompaña al hombre en trabajos de carga.

Es un ejemplar herbívoro, pues consume plantas. Dentro de su menú no puede faltar el heno, la paja y pasta, aunque en su dieta se puede agregar otros comestibles como: plátano, manzana y zanahoria, pero de manera reducida.

Se desplaza individualmente y no acostumbra estar en compañía, pero sí se comunica con otros miembros de su especie a través de rebuznos altos, que captan desde tres kilómetros de distancia.

Depredadores del asno

El asno cuando se siente en peligro emplea el uso de sus dientes para atacar al enemigo, siendo valiente a la hora de enfrentarse.

Se defiende de los coyotes, perros y lobos con sus patas posteriores, quienes son sus principales depredadores.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), declaró al asno salvaje en peligro de extinción, una de las causas ha sido la destrucción de su hábitat natural por el hombre.

Con la llegada de la urbanización, no le resulta fácil hallar alimentos y agua como solía hacerlo, generando la desaparición de muchos ejemplares.

Otro motivo se debe a la caza de su carne para el consumo humano; se han registrados casos en que mueren asesinados por maltratadores.