CACHALOTE » El cetáceo con el cerebro más grande del mundo

Advertisement

El cachalote es un mamífero acuático que posee grandes cualidades morfológicas, como por ejemplo, ser el animal con el cerebro más grande del mundo. También entra en la clasificación de vivíparo cetáceo, puesto que respira por medio de pulmones, es de sangre caliente y la hembra da a luz a crías vivas, sin embargo, esta especie registra bajos índices de natalidad, lo que representa un problema para su subsistencia.

Advertisement

Características del cachalote

Uno de los rasgos más sobresalientes de este animal de especie vivípara, es su enorme cabeza que, según expertos, cubre aproximadamente la tercera parte de su cuerpo.

A diferencia de otras criaturas provenientes de los cetáceos, el cachalote posee dentadura en la mandíbula inferior, habiendo alrededor de 26 dientes en cada lado.

El peso de este individuo alcanza las 40 toneladas y mide 20 metros que parten desde su hocico hasta la zona de la cola, la cual es bastante larga.

Tiene una capa de grasa que se ubica bajo la piel, la cual mide unos 30 centímetros de grosor. Es una especie marina que se caracteriza, además, por tener la capacidad de sumergirse a más de dos mil metros de profundidad.

Descubre más acerca de sus rasgos

El color del cachalote suele ser gris, aunque a simple vista pareciera marrón cuando la luz del sol impacta sobre este vivíparo cetáceo.

Un aspecto adicional, es que el cachalote respira gracias al espiráculo que se sitúa en la parte izquierda de su cabeza.

Por otra parte, emite un sonido profundo, denominado “chasquido”, del cual se desconoce cuál es su propósito, pero algunos investigadores presumen que lo utilizan con propósitos de orientación.

Reproducción del gigantesco cetáceo depredador

Si bien, el cachalote es el odontoceto (cetáceo dentado) depredador más grande del mundo, lo cierto es que su reproducción es sumamente lenta.

El apareamiento entre cachalotes se da con la cópula entre el macho y la hembra, pero solo tienen una cría cada tres o cuatro años.

Aunque las hembras alcancen la madurez sexual a más tardar unos 10 años y los machos a los 18, no es sino llegados los 25 años que estos últimos buscan reproducirse.

Los ejemplares masculinos acostumbran alejarse a zonas más frías que las hembras cuando logran madurar, reduciendo mucho más las posibilidades de aparearse.

Incluso con la longevidad que tienen los cachalotes (70 años), un macho solo tiene un 25% de posibilidades para aparearse en toda su vida.

Instinto maternal

Las crías se gestan en el vientre de la madre por un tiempo que oscila entre catorce y dieciséis meses, pero al nacer, también sale a flote el instinto maternal de las hembras del grupo.

Esto se debe a que todas se reúnen protegiendo a los neonatos de posibles depredadores, pero también dejan que otras madres alimenten a cada cría.

En cuanto a la lactancia, se extiende hasta por más de cuarenta meses, cuando los jóvenes por fin logran cazar su propia comida.

Alimentación

Este animal vivíparo consume a menudo camarones, pulpos, rayas, calamares, no obstante, este último es uno de sus platos favoritos ya que suele cazarlo con frecuencia.

Incluso algunos estudios han revelado que el cachalote es capaz de comer una tonelada de alimentos durante todo un día.

Por otra parte, también se han registrado casos en los que un cachalote logra apoderarse del pescado de alguna embarcación.

Cabe destacar, que estos vivíparos cetáceos utilizan la ecolocación para cazar, y al capturar su alimento se sumergen hasta por 90 minutos en las profundidades.

Hábitat de los cachalotes

Indiscutiblemente, un animal vivíparo tan grande necesita de un hábitat lo suficientemente espaciosa para poder sobrevivir, por eso, los cachalotes frecuentan aguas abiertas y profundas.

Este tipo de cetáceos se encuentran en océanos de clima tropical con mayor calidez, evitando así las áreas frías como el Ártico y los polos.

La ubicación de los cachalotes también depende en gran parte de la proporción de alimentos que puedan encontrar, y es precisamente a mil metros bajo el agua donde hallan gran cantidad de calamares, su comida preferida.

Depredadores y amenazas del gran odontoceto

Debido a su inigualable tamaño, únicamente las crías de los cachalotes afrontan el peligro de depredadores como las orcas o los tiburones.

De hecho, las mayores amenazas que sufren estos tipos de vivíparos cetáceos son producto de las acciones realizadas por los seres humanos.

Anteriormente la caza descontrolada de estos animales llegó a representar un enorme riesgo para ellos, ya que los buscaban a fin de aprovechar la cera y el aceite de su cráneo en la elaboración de lubricantes y cosméticos.

Hoy en día se consideran especies vulnerables y son otros problemas los que atraviesan, como la contaminación, quedar atrapados en redes a la deriva o simplemente chocar contra los barcos, sufriendo así graves heridas.